¿Se puede convertir un músculo en hueso?

¿Puede convertirse un músculo en hueso? La respuesta es definitivamente sí. Es así que hoy hablaremos de la fibrodisplasia, esta enfermedad rarísima, que muy pocos conocen, pero que puede traer consecuencias muy serias a quienes la padezcan.

La fibrodisplasia osificante progresiva, también conocida como FOP, es una enfermedad hereditaria, que provoca una osificación progresiva de los músculos, fascias, tendones, así como también de ligamentos. Es así que estos tejidos del organismo se transforman literalmente en huesos.

Cuándo digo que es una enfermedad rara, no solo me refiero al mal que provoca, sino también a su alcance: solo 3.300 personas en el mundo la padecen.

Características de la enfermedad:

Todas estas formaciones óseas se generan desde la infancia. Primero se inflaman los tejidos (músculos, tendones, ligamentos, etc), y luego se convierten progresivamente en huesos, lo que se traduce en una falta de movilidad en la zona afectada.

Los primeros tejidos afectados suelen ser los más cercanos al sector de la columna vertebral. Luego se puede ir expandiendo hacia otros grupos musculares como por ejemplo los de los codos o rodillas.

¿Se puede convertir un músculo en hueso?

El avance de la enfermedad es progresivo, es así que, a medida que se producen las osificaciones, también se producen las discapacidades. Con esto me refiero a lo siguiente: imagínate que los músculos de la zona de tu rodilla se transformaran en hueso, ahí ya habría una incapacidad para caminar.

Hay ciertos músculos que están exentos de transformaciones: aquellos cuyas funciones son esenciales para poder vivir, como por ejemplo: el corazón, los pulmones, el diafragma, etc.

Los síntomas de esta enfermedad empiezan a verse a partir de los 3 años de edad, y su evolución es casi imperceptible, hasta teniendo por momentos estados de latencia. Otras consecuencias de esta enfermedad hereditaria son: el trastorno en la conducta, sordera y hasta calvicie.

Según estudios realizados en la Universidad de Pensilvania, la causa de esta enfermedad se debe a la activación de un gen llamado ACVR1 mutado. Cabe aclarar que aún no existe tratamiento ni medicación 100% eficaz para esta enfermedad.

Fuente: Wikipedia.org