Remedios Naturales para la Culebrilla

La Culebrilla, también conocida como Herpes Zóster, es una enfermedad causada por el virus de la Varicela Zóster, el mismo que causa la Varicela. Luego de padecer Varicela, el virus permanece en el cuerpo y no necesariamente tiene que causar problemas. Pero, a medida que se envejece, el virus puede reaparecer en forma de Culebrilla. Es importante aclarar que cualquier persona que haya tenido Varicela está en riesgo, aunque las personas más propensas son las mayores a 50 años.

Esta enfermedad comienza generalmente con dolor, una sensación de hormigueo, que luego evoluciona en una erupción y finalmente en ampollas, pudiendo durar las mismas de 5 días a 4 semanas. Es por esto que a continuación te dejaremos los mejores remedios naturales para que puedas aliviar estos síntomas y sentirte un poco mejor:

Remedios naturales para la culebrilla

Remedios naturales para la Culebrilla:

1- Vendaje húmedo: aplicar un vendaje húmedo sobre las erupciones más graves. Para ello tendrás que mojar un paño o una toalla con agua fría, retorcer para quitar el exceso y aplicar en la zona afectada.

2- Agua oxigenada: aplicar en la zona infectada agua oxigenada sin diluir, esto te calmará el picor.

3- Diente de león: hervir por 15 minutos un puñado de hojas de diente de león en 1L de agua. Dejar refrescar, y consumir esta infusión 3 veces por día.

4- Zanahoria: mezclar media zanahoria picada y cocida con agua hasta obtener una pasta. La cual aplicarás en forma de cataplasma.

5- Almidón de maíz: colocar un puñado de almidón de maíz en el agua de la bañera. Permanecer en el agua por unos 15 minutos. Hacerlo antes de dormir, para así aliviar la picazón.

6- Miel: otra forma de aliviar el escozor es untar miel pura sobre la erupción varias veces al día.

7- Jugo de puerro: el jugo de puerro colocado sobre la zona infectada reduce notablemente la picazón.

8- Verbena: hervir 50g de verbena en 1 taza de agua por 5 minutos. Luego extender en un paño de algodón y colocar sobre la zona afectada. Repetir cada vez que el paño se seque.

Fuente: Nlm.nih.gov y Remediospopulares.com