Enfermedades de la alimentación

Existe una tremenda diferencia entre los que llamamos trastornos nutricionales o de alimentación y enfermedades nutricionales o de alimentación, y consiste en que los primeros tienen asociadas alteraciones psicológicas que se traducen en formas patológicas de relacionarse con la comida. En cambio las enfermedades son desórdenes más que nada orgánicos, que en algunos casos tienen condicionante genéticos. En otros casos, factores sociales políticos y económicos confluyen para que la enfermedad se produzca por la falta de acceso a una alimentación adecuada.

La malnutrición es una manifestación de un desequilibrio entre los requerimientos corporales y el consumo de nutrientes que este necesita. Este desbalanceo puede producirse de dos modos:

1) Desnutrición: Por disminución en la ingestión o incorrecta absorción de alimentos esenciales. La desnutrición, una deficiencia de nutrientes esenciales, resulta de una ingestión inadecuada debido a una dieta pobre o a un defecto de absorción en el intestino (malabsorción); a un uso anormalmente alto de nutrientes por parte del cuerpo; o a una pérdida anormal de nutrientes por diarrea, pérdida de sangre (hemorragia), insuficiencia renal, o bien sudor excesivo.

La desnutrición se desarrolla por etapas. Al principio, los cambios se producen en los valores de nutrientes en la sangre y en los tejidos, seguidamente aparece una disfunción de órganos y tejidos y, finalmente, se manifiestan los síntomas de enfermedad y se produce la muerte.

Según UNICEF, la principal causa de muerte entre lactantes y niños pequeños en países en desarrollo es la desnutrición, que se manifiesta en la forma de dos enfermedades básicas: el marasmo (desnutrición calórico-proteica producida en niños que no pueden ser amamantados por sus madres y padecen delgadez extrema y deshidratación); y el kwashiorkor, palabra que deriva de África y significa “primer niño-segundo niño” y que hace alusión al destete prematuro que sufre un niño al nacer su hermano. El primero pasa a ser alimentado en base a preparados de alto valor calórico y bajo nivel proteico, por ejemplo, agua de arroz o, en algunos lugares, a falta de lácteos, un preparado de harina y agua. Este niño, al contrario que el afectado de marasmo, sufre una importante retención de líquidos, por lo cual aparece “hinchado”.

2) Hipernutrición: el exceso de nutrientes esenciales es, generalmente, resultado de una ingestión excesiva, del abuso de vitaminas u otros suplementos o del sedentarismo en exceso. Un caso particular lo constituye la obesidad.

La obesidad es el resultado del consumo de una cantidad de calorías mayor que las que el cuerpo utiliza . Como consecuencia de este consumo excesivo se acumula gran cantidad de grasa en determinadas zonas del cuerpo. Los factores genéticos influyen en el peso, ya que se observa una tendencia familiar a la acumulación de grasa corporal. Pero no sólo eso: también responde a factores socioeconómicos, ya que el consumo de alimentos que aportan muchas calorías es económicamente más accesible que los productos más ricos en proteínas o en fibra.

Los factores psicológicos, como los trastornos emocionales, que durante un tiempo fueron considerados como una importante causa de la obesidad, se consideran actualmente como una reacción a los fuertes prejuicios y la discriminación contra las personas obesas. Uno de los tipos de trastorno emocional, la imagen negativa del cuerpo, es un problema grave para muchas mujeres jóvenes obesas, ya que conduce a una inseguridad extrema y malestar en ciertas situaciones sociales.

Factores relativos al desarrollo: un aumento del tamaño o del número de células adiposas, o ambos, se suma a la cantidad de grasas almacenadas en el cuerpo. Las personas obesas, en particular aquellas que han desarrollado la obesidad durante la infancia, pueden tener una cantidad de de células grasas hasta cinco veces mayor que las personas de peso normal. Debido a que no se puede reducir el número de células, se puede perder peso solamente disminuyendo la cantidad de grasa en cada célula.

Actividad física: la actividad física reducida es probablemente una de las razones principales para el incremento de la obesidad entre las personas de las sociedades opulentas.

Fuente: Libro de texto secundario Adolescencia y Salud.