Duelo por la identidad infantil

Cuando la identidad infantil se encuentra en proceso de cambio, los referentes de la infancia son sustituidos por otros modelos identificatorios. Por ejemplo, podemos ver este proceso en relación con los grupos y bandas de música, cuando los adolescentes se visten como su ídolo o hacen las mismas cosas que aquel a quien admiran profundamente. Aparecen también algunos elementos que brindan seguridad: una marcada tendencia a la uniformidad, a formar grupos, la concurrencia a determinados lugares o el consumo de determinados productos.

La fuerte inestabilidad característica del adolescente es producto de los cambios corporales y de los sentimientos y los vínculos nuevos que establece con su entorno. Éstos, durante la infancia, estaban constituidos básicamente por la relación de dependencia de los adultos, los juegos infantiles, la indumentaria, los juguetes y los intereses del niño con los amigos. Ahora comienza un tiempo nuevo, de mayor búsqueda de actividades y gratificaciones fuera del hogar: amigos, relaciones sociales, novia/o, que también serán incorporados a él.

Duelo por la identidad infantil

Se inicia entonces una puja entre dependencia e independencia, el abandono de los modelos infantiles y la búsqueda de otros, nuevos: se trata de un tiempo de satisfacciones e insatisfacciones, de pérdidas pero también de hallazgos, durante el cual cobra vital importancia el grupo de compañeros en los que el adolescente se puede mirar, reconocerse, “armarse y desarmarse” según sus propios deseos. Este grupo de pertenencia permite que sus deseos circulen, y posee códigos consensuados y compartidos por sus miembros, distintos de los que hasta el momento se manejaban dentro del ámbito familiar.

Fuente: Libro de texto secundario Adolescencia y Salud.