Contaminación del aire y sus efectos sobre la salud de las personas

En las grandes ciudades como Buenos Aires, el aire se vuelve irrespirable por los humos emitidos por fábricas, calefacciones, transporte público, automóviles particulares, motocicletas, colectivos y camiones que escupen humo negro desde sus caños de escape. El humo es un conjunto de partículas de combustible que no se terminó de carbonizar. Este gran problema soportado por todos y casi sin control, nos prueba que esta alteración del ambiente resulta desfavorable para el entorno natural y es consecuencia directa o indirecta de la actividad humana. No podemos dejar de considerar muchos comportamientos contradictorios del vecino que, considerándose víctima de contaminación urbana, no tiene reparo en quemar residuos en la vía pública, olvidando su responsabilidad de recogerlos y compactarlos.

Contaminación del Aire

Actualmente, los niveles de contaminación del aire en muchos países del mundo son muy altos, producto de las partículas en suspensión: hollín, polvo, aerosoles, gases, vapores, humos y sustancias malolientes. Si a estos contaminantes químicos se una una capa espesa de niebla se produce lo que se conoce con el nombre de smog, que en 1952 produjo una catástrofe en la ciudad de Londres donde perecieron 6.000 personas. Todos los seres humanos dependemos del medio ambiente; por eso es tan importante asumir nuestra responsabilidad y contribuír con nuestro granito de arena, por más pequeño que parezca.

Efectos de los contaminantes sobre la salud de las personas:

1- Hidrocarburos (HC): son sustancias aromáticas consideradas cancerígenas y atacan el sistema nervioso central.

2- Óxidos de Nitrógeno (NOx): causan irritación en los ojos, nariz, garganta y pulmones, y provoca el smog fotoquímico.

3- Monóxido de carbono (CO): es responsable de dolores de cabeza, cansancio, palpitaciones cardíacas, vértigo y disminución de los reflejos; en ambientes cerrados puede causar la muerte.

4- Humo (material en partículas): irrita los ojos y vías respiratorias.

5- Óxidos de azufre (SOx): produce daños a las vías respiratorias, reduce la visibilidad.

6- Aldehídos (CnHm-CHO): es irritante de los ojos y vías respiratorias, es uno de los principales responsables de los olores en los gases de escape.

7- Plomo (Pb): produce saturnismo, envenenamiento del sistema nervioso central y padecimientos óseos, principalmente en los niños.

Fuente: Ecología urbana, Antonio Elio Brailovsky, Nueva Dirigencia, 1997.